La profesora palestina Hanan Al Hroub gana el Global Teacher Prize por su compromiso educativo con la paz

GlobalTeacherHanan Al Hroub, una profesora palestina, se ha alzado este año con el Global Teacher Prize, conocido como el Nobel de la educación y destinado a docentes excepcionales. Criada en un campo de refugiados, esta profesora se esfuerza cada día para ofrecer a sus alumnos una educación adecuada a sus necesidades, apoyada en el juego y centrada en la defensa de la no violencia, algo fundamental en Palestina, donde también los niños sufren los efectos de la guerra, el rechazo y el exilio.
El papa Francisco fue el encargado de anunciar el nombre de la ganadora durante la ceremonia celebrada el pasado 13 de marzo, en la que estuvieron presentes los diez finalistas, procedentes de Australia, Japón, Estados Unidos, Finlandia, India, Kenya, Pakistán, Palestina y Reino Unido.
Hanan Al Hroub da clases en la escuela de Secundaria Samiha Khalil de Al-Bireh, en Palestina, su tierra natal. Creció en un campo de refugiados en el que tuvo que enfrentarse a la pobreza y la violencia. Un día sus hijos y su marido sufrieron un tiroteo de vuelta del colegio, una experiencia que traumatizó a los pequeños y afectó de forma muy negativa a sus resultados académicos. Para ayudarles a superar la experiencia y recuperar la confianza en sí mismos, Hanan ideó juegos y actividades educativas que realizaba en casa. En ese momento, decidió estudiar para ser profesora.
En sus clases, Hanan trata de actuar como educadora integral para transmitir a sus alumnos no solo conocimientos, sino también valores y, sobre todo, una cultura de paz esencial en un entorno complicado y rodeado de violencia, ya sea directa o a través de los medios de comunicación que reflejan el conflicto en la región.
Los juegos son parte esencial del día a día en el aula y fuera de ella. Hanan se esfuerza para que todos sus alumnos tengan espacio y roles propios, y trata de ofrecerles una educación que apele a sus fortalezas y sus personalidades, siempre con el “no a la violencia” como hilo conductor. En su libro We Play and Learn explica cómo lo hace: a través de la confianza, el respeto y el cariño, y un sistema de refuerzo positivo que huye de notas y puntuaciones.
Su labor ha contribuido a disminuir las conductas violentas en las escuelas de Palestina, una región donde los niños han vivido situaciones muy duras que repercuten en las aulas. Además, sus charlas, conferencias y seminarios han animado a otros docentes a replantearse sus métodos de enseñanza, sus estrategias de gestión del aula o la forma de aplicar la disciplina.
El Global Teacher Prize, organizado por la Fundación Varkey, se instauró en 2015 en reconocimiento a la labor excepcional de los docentes e incluye un premio de un millón de dólares para que el ganador o ganadora puedan desarrollar su proyecto educativo. Sirve para destacar la importancia del trabajo que realizan los educadores, no solo en beneficio de sus alumnos, sino de toda la comunidad en la que se integran. El año pasado el profesor aragonés César Bona estuvo entre los 40 semifinalistas, y la pedagoga Nancie Atwell se alzó con el premio. Las candidaturas para el año 2017 se podrán presentar a partir del 31 de mayo de 2016.
»» Fuente: Aula Planeta

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